«Cómo serán los incendios en el socialismo»
En el socialismo seguirá habiendo incendios en verano, pero serán muchos menos. El interés económico privado de arrasar con la naturaleza para promover especulaciones y dar ”el pelotazo” dejará de existir. Aun así, seguirán ocurriendo accidentes o fenómenos naturales que provoquen el fuego. La diferencia radicará en cómo nos organizaremos frente a ellos.
En el socialismo, apagar los incendios no volverá a ser la responsabilidad de brigadas precarias, mal pagadas y abandonadas que arriesgan la vida por un sueldo de miseria. En su lugar, se movilizarán verdaderos ejércitos del pueblo impulsados por la conciencia del peligro colectivo. Quienes vivan en el campo dedicarán parte de su tiempo a prevenir, planificar y organizar la respuesta con antelación. Quienes vivan en la ciudad se sumarán de forma organizada para aportar la fuerza masiva que requiere extinguir miles de hectáreas en llamas.
El ser humano tiene por delante los mayores retos de su historia. Cada verano, el capitalismo demuestra que es incapaz de defender la vida: prefiere el beneficio rápido a la planificación colectiva. No podemos apagar el fuego de nuestros bosques mientras sigamos alimentando la pira del beneficio privado. Para salvar la tierra, primero debemos arrebatarle el futuro de las manos al capital.